UN PUEBLO CON HISTORIA Y NOMBRE PROPIO
Los quijos tienen raíces históricas que se extienden a un pasado pre
incásico.
Algunas crónicas antiguas narran que Hualcopo Duchicela II, a orillas del
Curayay, se entrevistó con los jefes quijos, cofanes, omaguas; con los
mensajeros de los mainas, andoas y bracamoros, en procura de conseguir el
apoyo bélico y consolidar una alianza para enfrentar el peligro de los
incas.
María Elena Porras, al referirse a los pueblos aborígenes del Ecuador,
basándose en varias investigaciones, afirma que antes de la llegada de
los incas los quijos ya habitan la región amazónica
Cuando los españoles fundaron la ciudad de Quito, en 1535, establecieron
los límites orientales por la vía de Quixo hasta el pueblo Hatunquixo.
Esta mención presume que el nombre Quixo o Quijos pertenece a una de las
lenguas aborígenes de la región. Luis Guzmán Palomino menciona que en el
tiempo del Virrey Toledo se le citó en la guerra antiespañola de los
pendes, sacerdotes de la nación de los quijos. Afirma que sus
descendientes habitan hasta hoy las márgenes del alto Napo y sus
afluentes. En las primeras crónicas se los llamó – equivocadamente,
también canelos, jíbaros, omaguas
El doctor Guillaume Fontaine anota que el nombre de quijos fue por mucho
tiempo usado para designar a los indígenas que habitaban la vertiente
oriental de los Andes
En tiempo de los incas a los indígenas que habitaban la región del valle
del río Quijos ya se los denominaba quixos. Más tarde fue sustituido por
el de yumbo para ahora designarlos como napos. En 1538 eran alrededor de
15.000