LA NACIÓN QUIJOS
Los quijos son una nacionalidad cuyas fortalezas fueron su espíritu
libertario, la sabiduría shamánica, la preparación bélica y una clara
influencia en el contexto de los pueblos vecinos.
Las expediciones de Díaz de Pineda y Gonzalo Pizarro fueron simples
recorridos por territorio quijo; a cada paso y cada noche fueron atacadas
por sorpresa, a tal punto que los pocos hombres de Pizarro, a su retorno
a Quito, lo hicieron por la zona de Oyacachi, para no toparse nuevamente
con estas temibles lanzas.
Gil Ramírez Dávalos tuvo que valerse del cacique Hacho de Latacunga, cuya
hermana estaba casada con el principal de Hatunquijos, para ingresar a su
Gobernación de Quijos, Zumaco y la Canela y fundar la ciudad de Baeza en
1559.
Cuando Ramírez Dávalos dejó de ser Gobernador los quijos se levantaron en
armas y rodearon la ciudad de Baeza para destruirla. Nuevamente intervino
Hacho para calmarlos.
El cacique Jumandy se entrevistó con la gente de Contero y permitió la
fundación de Ávila en su territorio, en 1563. Cuando Bartolomé Marín
quiso fundar una ciudad en los Algodonales los soldados quijos impidieron
su ingreso hiriéndolo gravemente; por eso tuvo que establecer Archidona
más arriba de la actual parroquia de Cotundo, junto a un riachuelo
llamado Curiyacu.
Cuando la explotación de los encomenderos se volvió insoportable se
levantaron los pendes y caciques y quemaron Ávila y Archidona. Luego
nombraron a Jumandy como Gran Cacique de Guerra para que comande la quema
y destrucción de Baeza y Quito.Algunos
caciques de la sierra
traicionaron a Jumandy y éste y sus capitanes fueron perseguidos por los
soldados españoles. Tomados prisioneros fueron conducidos a Quito donde
la Real Audiencia los condenó a muerte. Fueron ahorcados y
descuartizados; cada pedazo fue puesto en la punta de una lanza que
sirvió para señalar los caminos que conducen a la selva