EL IDIOMA DE LOS QUIJOS

 

Existen estudios de varios investigadores que permiten afirmar que los quijos, como unidad étnica, tuvieron características propias que definieron su identidad como nación.

Entre esas características estuvo el  idioma que fue perdiéndose durante el proceso de la conquista y con la implantación de las doctrinas pues ellos impusieron el kichwa como lengua general.

Juan Marcos Mercier, basándose los trabajos del padre Pedro Porras, confirma esta aseveración cuando sostiene que a la llegada de los españoles muy pocos quijos conocían la lengua del inga. El cacique Hacho, cuya hermana era casada con un cacique quijo, sirvió de intérprete a los españoles, especialmente a Gil Ramírez Dávalos, cuando éste ingresó a nuestro territorio, en 1559, para la fundación de la ciudad de Baeza.

También Augusto Javier López, hace notar que los misioneros franciscanos y jesuitas, como política de evangelización, implantaron la enseñanza del “seona” y quichua, suplantando los idiomas vernáculos,  en buena parte de la amazonia ecuatoriana. Por ello concuerda con Udo Oberem que afirma que los quijos habrían tenido su propia lengua materna, aunque para el siglo XVIII ya eran quichua hablantes como consecuencia de los sostenidos procesos de aculturación

José Barletti, basándose en los estudios de Juan Marcos Mercier, descarta toda posibilidad de que en la zona del alto Napo se hablara quichua antes de la conquista, ya que este idioma llegó desde Quito de la mano de los misioneros, conquistadores y caucheros.