Las relaciones de los quijos con los caciques latacungueños fueron siempre fluidas a tal punto que se establecieron lazos familiares mediante uniones matrimoniales. Esto debió facilitar la radicación de grupos quijos en territorio serraniego.

También Carmen Peralvo refiriéndose a los primeros pobladores de la provincia de Cotopaxi sostiene que “Antes de la llegada de los españoles, nuestro territorio estuvo habitado por diversas parcialidades indígenas que entraron por distintas olas migratorias. Algunos arqueólogos como Max Uhle, Jacinto Jijón y Zúñiga consideran que la civilización primitiva que llegó a la región fue la proto - panzalea de descendencia Chibcha; otras serían la de los Cayapas - Colorados procedentes de Centroamérica, los Atacameños, los Quijos procedentes del Oriente y que habrían formado los cacicazgos independientes de Tacunga, Mulliambato, Píllaro, Quizapincha y otros

Existe evidencia suficiente incluso para sostener que uno de nuestros kurakas, Zocozo Paupar, en alianza con los shirys, luchó contra los invasores españoles luego de la muerte del Atahualpa. Salomon recoge un testimonio de la probanza de méritos de Hernando de Para, efectuado en 1560, donde se narra que luego de la muerte de Atahualpa dos de sus capitanes se retiraron e hicieron fuertes en sus respectivos pueblos. Rumiñahui en Píllaro y Zocozo Paupar  en territorio quijo

También existe constancia histórica que derrotado Rumiñahui muchos soldados indígenas es internaron en territorio quijo

El levantamiento de 1579, comandado por Jumandy, que había comprometido la participación de varios caciques de la sierra, para impulsar un movimiento revolucionario que erradicara la presencia española de todo el Reino de Quito, al margen de su fracaso, demuestra la influencia y el poder de convocatoria de los quijos en el contexto de su tiempo.