La ciudad de Archidona fue fundada en el otoño de 1563 por el capitán español Bartolomé Marín, cumpliendo el encargo de don Melchor Vásquez de Ávila, Gobernador de Quijos, Sumaco y La Canela.

En 1578 el hechicero Beto la redujo a cenizas en el levantamiento conocido como la rebelión de los pendes, que puso en serios aprietos la seguridad de la Real Audiencia de Quito.

Los jesuitas la utilizaron como centro de irradiación evangelizadora cuando misionaron a lo largo de los ríos Napo y Amazonas.

Fue la capital de Oriente hasta 1922.

Actualmente es la cabecera del cantón de su mismo nombre.
Archidona es una ciudad pequeña y acogedora; tranquila y llena de actividad comercial. Es el punto de partida para una serie de recorridos turísticos en la que incluyen caminatas por la selva, observación de animales y plantas; estudio y fotografía de petroglifos´; zonas con restos de cerámica de antiguas culturas aborígenas; Entre Archidona y Cotundo existe una hostería con una interesante colección de orquídeas, diversos animales de la zona y una serie de atractivos adicionales.

Entre Archidona y Tena hay apenas 9 kilómetros de distancia